
CHIHUAHUA.- El fiscal de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, anunció su renuncia tras la controversia por la participación de agentes de la CIA en un operativo antidrogas realizado el pasado 18 de abril en la Sierra Tarahumara, tras el que murieron dos funcionarios mexicanos y dos estadounidenses en un accidente automovilístico.
En conferencia de prensa, Jáuregui explicó que presentó su renuncia a la gobernadora María Eugenia Campos Galván, con el objetivo de permitir que las investigaciones se desarrollen con autonomía y contribuir al restablecimiento de la confianza pública, tras reconocer una serie de irregularidades en torno al caso.
“En ejercicio del deber que impone el servicio público y con pleno respeto a la transparencia que la ciudadanía demanda, presento mi renuncia irrevocable al cargo de fiscal general del estado”, dijo.
“La exigencia de resultados en la lucha contra el crimen organizado no puede ni debe justificar actuaciones que no guarden estricto apego a la ley. Por congruencia con mi proyecto y mis convicciones, entiendo que la medida más adecuada para corregir esta situación es poner a disposición mi cargo para permitir que las investigaciones se desarrollen con autonomía, prontitud y exhaustividad y para restablecer la confianza pública”, aseguró.
En el accidente automovilístico, ocurrido la madrugada del 19 de abril, murieron el director de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), Pedro Román Oseguera Cervantes, el agente Manuel Genaro Méndez Montes, así como los dos agentes estadounidenses.
En un primer momento, Jáuregui señaló que los agentes participaban en el operativo contra narcolaboratorios y regresaban de una zona donde se habían localizado laboratorios clandestinos. Posteriormente, el funcionario precisó que los estadounidenses se encontraban en una comunidad cercana impartiendo capacitación sobre drones.
El periodista Steve Fisher reportó en el diario Los Angeles Times que fueron cuatro los agentes estadounidenses que participaron en el operativo, vestidos como policías de investigación mexicanos y apuntó que se trató de la tercera acción en la que habrían intervenido en este año.
Tras anunciar su renuncia, el exfiscal reconoció inconsistencias en la información inicial proporcionada sobre la presencia de personas extranjeras en el operativo y aseguró que ello “ameritaba una investigación para conocer en detalle su participación”.

También admitió omisiones en el manejo institucional y fallas en los mecanismos de control y comunicación. “Con base en el curso de las investigaciones internas realizadas hasta ahora, resulta procedente señalar que hubo omisiones, tanto en la información como en la gestión institucional respecto de los puntos de contacto con dichas personas. Esta omisión vulneró los mecanismos de control y comunicación, que como titular de la Fiscalía General del Estado, tenía la obligación de asegurar en su funcionamiento eficaz. Reconozco esta responsabilidad política en el ámbito de liderazgo institucional y la necesidad de corregirla”.
Sin embargo, dijo que la controversia “eclipsó” la destrucción de “uno de los laboratorios de droga más grandes en la historia” de México, por lo que se trató de “un golpe mayor a las capacidades del crimen organizado”.
“Confío en que esta decisión contribuya a reforzar la disciplina institucional a mejorar los controles internos y a preservar la integridad de las operaciones legítimas en la lucha contra la delincuencia”, dijo sobre su decisión de renunciar al cargo.
El Senado de la República mantiene la invitación a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, para que participe en una reunión de trabajo este martes 28 de abril a las 11:00 de la mañana, indicó la presidenta de la Mesa Directiva de la cámara alta, Laura Iztel Castillo, al negar versiones sobre una posible cancelación.
Fiscalía responsabiliza a director de la AEI fallecido
La Fiscalía de Chihuahua reconoció la presencia de cuatro agentes estadounidenses encubiertos en el operativo, sin que su participación estuviera autorizada ni registrada oficialmente.
La fiscal del caso, Wendy Paola Chávez Villanueva, señaló que el fallecido director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), Pedro Román Oseguera Cervantes, era el único que conocía y coordinaba la interacción con los estadounidenses.
En una conferencia de prensa, aseguró que, de acuerdo con los avances de la investigación, los agentes extranjeros no formaban parte del despliegue institucional ni estaban acreditados ante autoridades mexicanas y que su inclusión en el convoy, integrado por elementos de la AEI y personal militar, no fue reportada a mandos superiores.
Chávez Villanueva precisó que la presencia de los extranjeros se conoció hasta después del accidente ocurrido el 19 de abril. “Fue en el momento del accidente, cuando al prestar auxilio a los afectados, que uno de los escoltas del director de la AEI, refirió a la persona que asumió el auxilio y el resguardo de la escena, que las personas que iban en el vehículo siniestrado eran presuntamente ciudadanos estadounidenses y enlaces de la embajada de Estados Unidos de América”.
Según la fiscal, los cuatro agentes vestían de civil, no portaban armas ni insignias oficiales y mantenían el rostro cubierto. Su interacción operativa fue limitada y se concentró exclusivamente en el director de la AEI y su círculo cercano.








