‘Nuestra frontera está cerrada’: la ofensiva de Trump por reducir a cero la migración y los túneles que la desafían

ESTADOS UNIDOS (POR Steve Fisher).- Cuando la administración del presidente Donald Trump anunció este verano que los cruces irregulares a Estados Unidos desde México habían alcanzado niveles históricamente bajos, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin, declaró: “Nuestra frontera está CERRADA para quienes infringen la ley”. 

Aun así, el gobierno sigue presionando a México y a los funcionarios estadounidenses que prestan servicio allí —tanto de manera pública como tras bambalinas— para frenar todavía más la migración irregular. La campaña de represión ha llevado a los traficantes de personas a ser más creativos y a recurrir cada vez más a túneles que antes eran usados para transportar drogas.

En julio, alrededor de 400 inmigrantes fueron detenidos a diario cuando intentaban cruzar a Estados Unidos, de acuerdo con estadísticas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Una caída drástica frente a las miles de personas que cruzaban todos los días en el punto más alto de la ola migratoria de 2022.

Foto: David Castañeda Molina

Algunas veces, el número de cruces ha bajado a 200 por día. Pero para Miller, esa reducción todavía no es suficiente, dijeron fuentes que no están autorizadas para hablar públicamente sobre asuntos internos. Según esas fuentes, el objetivo de Miller es reducir a cero la entrada de migrantes a Estados Unidos.

Miller ordenó a los funcionarios aumentar las investigaciones sobre redes de tráfico de migrantes para detener todos los cruces irregulares en la frontera, según personas familiarizadas con estas instrucciones.

Desde su regreso a la Casa Blanca en 2025, el presidente Trump le ha pedido varias veces a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que intensifique las medidas contra la inmigración.

A finales del mes pasado, el 26 de agosto, el secretario de Estado, Marco Rubio, se reunió con el subsecretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco, y lo urgió a tomar “medidas decisivas contra la inmigración ilegal”, de acuerdo con un comunicado del Departamento de Estado.

El endurecimiento de los controles fronterizos de la administración Trump ha sido tan efectivo que ha obligado a algunos traficantes, literalmente, a operar por debajo de la tierra.

Foto: David Castañeda Molina

Los cárteles de la droga mexicanos están utilizando cada vez más los túneles construidos para el tráfico de drogas como vía para el traslado de migrantes hacia Estados Unidos. Según personas familiarizadas con esta tendencia, cada vez es más frecuente que estos túneles se conecten con el sistema de drenaje.

Aunque el número de inmigrantes detenidos usando los túneles parece relativamente pequeño —no existen estadísticas precisas—, las autoridades consideran que se trata de una tendencia creciente, vinculada con el mayor control en la frontera y con el incentivo económico que representa para los cárteles el tráfico de personas, además de las drogas.

“La vigilancia a lo largo de la frontera se ha vuelto más estricta y eso ha aumentado la demanda de métodos alternativos de cruce”, dijo David Shirk, director del programa Justicia en México de la Universidad de California en San Diego.

El gobierno de Trump instaló más kilómetros de alambre de púas en las vallas fronterizas, incrementó el uso de tecnología de vigilancia y utiliza drones autónomos Predator, equipados con tecnología de vigilancia e infrarrojos, para monitorear extensos tramos de la frontera en busca de migrantes que cruzan hacia Estados Unidos.

Y, retomando la promesa que hizo Trump de “construir el muro” cuando se postuló por primera vez a la presidencia, se siguen construyendo más barreras fronterizas.

Foto: David Castañeda Molina

El tráfico de personas por medio de túneles transfronterizos no es algo nuevo. En 2022, Ken Salazar, entonces embajador de Estados Unidos en México, dijo que había por lo menos 200 túneles que atravesaban la frontera. Muchos de ellos localizados en la ruta que conecta a Tijuana con San Diego.

Ahora, en un giro inesperado, algunos túneles se conectan con los sistemas de drenaje y alcantarillado. En mayo de este año, las autoridades encontraron a 19 inmigrantes, entre ellos tres menores no acompañados, recorriendo el sistema de alcantarillado de San Diego. Una cámara de vigilancia remota los detectó cuando salían del sistema de drenaje.

Los traficantes eran dos hermanos que previamente habían sido acusados de traficar metanfetamina en Yreka, una localidad del norte de California, en 2017.

Los traficantes contratan especialistas en construcción de túneles, cuyo trabajo es cada vez más sofisticado: equipan los túneles con iluminación, sistemas de ventilación y, en algunos casos, con pequeñas vías de tren. Según expertos, los túneles son más rápidos y seguros, aunque también resultan mucho más costosos para los migrantes que, de otro modo, tendrían que enfrentarse a rutas montañosas y desérticas cada vez más peligrosas.

El año pasado, agentes de CBP y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) descubrieron un nuevo túnel por debajo del río Bravo que pasaba desde Ciudad Juárez, México, hasta El Paso, Texas. 

Foto: David Castañeda Molina

El pasadizo clandestino conectaba con el sistema de drenaje de El Paso, donde, según las autoridades estadounidenses, los inmigrantes indocumentados salían a la superficie por la boca de una alcantarilla. De ahí, subían a un camión de caja con una trampilla, estacionado justo encima de esa alcantarilla.

Los cárteles cobran a los migrantes provenientes de América Latina hasta 15,000 dólares por utilizar los túneles entre Ciudad Juárez y El Paso, dijo un funcionario familiarizado con estas operaciones. Para personas provenientes de Medio Oriente o el sureste asiático, el precio puede llegar a los 25,000 dólares.

El tráfico por los túneles sigue siendo un problema para las autoridades estadounidenses.

En Tijuana, un túnel descubierto el año pasado se extendía desde Tijuana hasta lo que parecía ser el local de una tienda Buy 4 Less, cerca del puerto de entrada de Otay Mesa, en San Diego. Como la tienda nunca tenía clientes, investigadores del gobierno estadounidense sospecharon que podía ocultar un túnel y comenzaron a vigilar.

Las autoridades catearon el edificio y encontraron la entrada del túnel, controlado por el implacable Cártel Jalisco Nueva Generación. Tenía casi 17 metros de profundidad y cerca de 800 metros de longitud. Contaba con un elevador hidráulico, ventilación y un sistema de rieles y vagonetas. Las autoridades detuvieron un camión refrigerado después de que salió del lugar e incautaron más de una tonelada de cocaína valuada en alrededor de 45 millones de dólares.

En 2024, agentes estadounidenses hallaron un túnel en la localidad fronteriza de San Luis, Arizona. Las autoridades indicaron que se utilizaba para traficar migrantes y drogas. Su salida estaba oculta en un restaurante abandonado de la cadena de comida rápida KFC.

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* Steve Fisher es periodista independiente basado en la Ciudad de México y colaborador frecuente de Puente News Collaborative. 

Traducción por Wendy Selene Pérez

Nota editorial: Esta historia es publicada en colaboración con Puente News Collaborative, una redacción bilingüe sin fines de lucro que convoca y financia proyectos dedicados a producir información y noticias de alta calidad, basadas en hechos, sobre lo que ocurre en la frontera entre Estados Unidos y México.