Irán advierte que no cederá ante EE.UU. para terminar la guerra

IRÁN.- El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmail Baqaei, avisó este lunes que Teherán no hará “concesiones” a Estados Unidos para lograr el final de la guerra, después de que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, abogara por poner fin a la guerra cuanto antes aludiendo la posición de fuerza de Irán.

“La República Islámica de Irán no inició la guerra. Defendió sus derechos, su integridad territorial y su soberanía nacional. Naturalmente, la parte agresora debe rendir cuentas. Ciertamente no iniciamos la guerra, pero no permitiremos que el final de la guerra se base en los términos de la parte agresora”, señaló en rueda de prensa.

“No cabe duda de que las autoridades de la República Islámica de Irán, en todos los niveles, están decididas y comprometidas con la defensa de Irán y no están dispuestas a ceder ante los excesos del agresor”, subrayó Baqaei.

En este sentido, negó que Pezeshkian difiera de esta línea, ya que, a su juicio, mostró la “intransigencia” de Irán ante “la hegemonía de las partes agresoras”. “Sus posiciones han sido muy claras. Su desempeño también lo es”, defendió sobre las declaraciones del dirigente, y tras subrayar la unidad del Ejecutivo iraní durante la guerra lanzada por Estados Unidos.

La semana pasada Pezeshkian defendió que lo “mejor” sería “terminar la guerra hoy”, aludiendo que Teherán está en “una posición de poder y dignidad, y el mundo entero reconoce nuestra victoria”. “No cederemos ante la intimidación de ninguna manera y no cabe duda de que plantaremos cara hasta el último aliento y responderemos de manera aplastante”, afirmó en un mensaje para recalcar que Irán no se rendirá ante Washington.

Las declaraciones llegan cuando la guerra en Irán entra en una nueva fase con el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de lanzar una guerra económica contra la República Islámica, en un nuevo giro en su estrategia hacia Irán, aunque queda por conocerse las medidas concretas de este plan que según Washington supondrá un proceso de “aislamiento de una escala sin precedentes”.

El domingo, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que la guerra emprendida contra Irán está “en su fase final”, tras la declaración de una “guerra económica” el pasado miércoles que, según explicó, supone “la mayor ofensiva financiera jamás orquestada contra un adversario” y comenzará este mismo lunes.

“Estamos entrando en la fase final. Al amanecer comienza un Día D económico: la mayor ofensiva financiera jamás orquestada contra un adversario”, señaló en una publicación en redes.

Lo hizo tras afirmar que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “ha desmantelado las capacidades militares de Irán, destruido casi el 100% de sus fábricas militares y enterrado su programa nuclear”, pese a que la meta de que la República Islámica no tenga nunca un arma nuclear fue uno de los motivos esbozados por el inquilino de la Casa Blanca al anunciar esta campaña económica.

Teherán, según Bessent, “ha subsistido disfrazando la extorsión de garantías de seguridad”. “Ha extraído su fuerza de un cálculo que considera la represalia iraní como segura y la intervención estadounidense como negociable”, lamentó, antes de destacar que, “bajo la presidencia de Trump, esa era ha terminado”.

“El presidente ha creado las condiciones para utilizar todas las agencias, todas las autoridades y todas las acciones a las que muchos creían que jamás recurriríamos”, aseguró, marcando como objetivo de Washington el “cortar todo el sustento económico que mantiene al régimen tiránico (de Irán) hasta que Teherán se encuentre solo”.

Además, advirtió a “quienes temen el peligro de desafiar a Teherán” que “no deberían subestimar el costo de poner a prueba a Washington”.

Sus palabras van en línea con lo que él mismo expresó oralmente el pasado viernes, en una entrevista en la cadena CNBC en la que advirtió a todos los socios de Estados Unidos: “O están con nosotros o están contra nosotros”.

Trump, por su parte, también se había expresado en términos similares en la víspera, amenazando con imponer “tremendas consecuencias económicas” a todo Estado que “permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales proporcionen algún tipo de ayuda a Irán”.

En respuesta a las últimas declaraciones de Bessent, el viceministro de Exteriores iraní para Asuntos Legales e Internacionales, Kazem Qaribabadi, destacó que “la narrativa” desde Estados Unidos “no cuadra”, citando concretamente las declaraciones desde Washington sobre una derrota militar total de Teherán durante el conflicto.

“Dice que el poderío militar de Irán ha sido ‘desmantelado’, que el 100% de sus industrias militares han sido ‘destruidas’ y que su programa nuclear ha sido ‘enterrado’, para lo que ha sido necesaria ‘la mayor ofensiva financiera de la historia’ y la movilización de ‘todas las instituciones y poderes’ de Estados Unidos”, puntualizó.

“¿Es esto una victoria o una admisión de la derrota de Estados Unidos?”, se preguntó Qaribabadi en un breve mensaje en redes sociales, en línea con las declaraciones desde Irán tras el anuncio de Washington de su nueva campaña de sanciones y presión económica contra el país, sobre la que por ahora no han trascendido detalles concretos.

En este contexto, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, advirtió recientemente de que Teherán responderá contra los intereses de países los vecinos que decidan respaldar la campaña de presión económica impulsada por Estados Unidos contra la República Islámica, que tiene como objetivo declarado lograr el “aislamiento a una escala sin precedentes” de Teherán.

“Si los países que rodean a Irán se unen a Estados Unidos en su guerra económica contra Teherán, atacaremos sus intereses”, afirmó Rezaei, en medio del estancamiento de los contactos indirectos entre ambos países para intentar alcanzar un acuerdo definitivo que ponga fin al conflicto abierto el 28 de febrero a causa de la ofensiva lanzada por las fuerzas estadounidenses e israelíes contra el país asiático.

(Con informaciones de Europa Press)