MAZATLÁN, SINALOA.- A 18 días de que se cumplan dos años del inicio de una de las etapas más difíciles de inseguridad en Sinaloa, Fanny Bonilla, Coordinadora de la circunscripción 1 de mujeres en movimiento, hizo un llamado al gobernador Rubén Rocha Moya para que su regreso al cargo se traduzca en respuestas y resultados para las familias sinaloenses.
“Gobernador, usted regresó al cargo. Ahora dígale a los sinaloenses: ¿cuándo va a regresar la paz?”, cuestionó.
Bonilla señaló que la imagen que marcó el regreso del mandatario estatal a Palacio de Gobierno fue que lo abordaron las madres buscadoras, mujeres que continúan exigiendo respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.
“Esa imagen debería obligarnos a preguntarnos: ¿a qué Sinaloa regresa el gobernador? ¿Al Sinaloa de las madres que siguen buscando a sus hijos? ¿Al de las familias que viven con miedo? ¿Al de los comerciantes que todos los días luchan por mantener abiertas sus puertas? ¿Al de miles de ciudadanos que simplemente quieren volver a vivir con tranquilidad?”
Fanny Bonilla sostuvo que su posicionamiento no parte únicamente de su participación en la vida pública, sino de su propia realidad como sinaloense.
“Hablo como ciudadana, como hija, como mujer, como emprendedora y como alguien que ha decidido participar en política porque no quiero acostumbrarme a ver a mi estado viviendo con miedo. Quienes tenemos un negocio sabemos lo que significa levantarnos todos los días, generar empleos, pagar una nómina y tratar de salir adelante aun en medio de la incertidumbre.”
Señaló que la exigencia de seguridad no debe tener colores partidistas, porque sus consecuencias alcanzan a todas las familias.
“No se trata de celebrar quién se va o quién regresa. Se trata de preguntarnos cuándo van a regresar la tranquilidad, las calles seguras, los negocios llenos, las familias sin miedo y la esperanza de nuestros jóvenes.”
Bonilla enfatizó que regresar al cargo no significa que los problemas de Sinaloa hayan desaparecido.
“Sinaloa necesita respuestas. Necesita resultados. Y necesita rendición de cuentas. Mientras haya madres buscando a sus hijos, familias viviendo con miedo, negocios luchando por sobrevivir y ciudadanos esperando recuperar su tranquilidad, ningún gobernante puede actuar como si aquí no hubiera pasado nada.”
Finalmente, hizo un llamado a colocar a las víctimas, las familias y la recuperación de la seguridad en el centro de las decisiones públicas:
“No podemos normalizar la violencia ni acostumbrarnos a vivir con miedo. Sinaloa merece justicia. Sinaloa merece seguridad. Sinaloa merece paz. Basta de impunidad. Porque por encima de cualquier gobierno y de cualquier partido están las familias sinaloenses. Hoy más que nunca, Sinaloa nos necesita.”











