
ESTADOS UNIDOS.- Human Rights Watch denunció que más de 18 mil personas cubanas y de otras nacionalidades fueron deportadas de Estados Unidos a México entre enero de 2025 y marzo de 2026 sin acceso a defensa legal y, en muchos casos, bajo condiciones que pusieron en riesgo su seguridad y salud.
El informe “Casting Us Aside to Die”, publicado este miércoles, señala que las expulsiones ocurrieron mediante acuerdos entre los gobiernos de Estados Unidos y México, y trasladaron a personas extranjeras a territorio mexicano aun cuando no eran originarias del país.
Además, muchas carecían de redes de apoyo o posibilidades reales de regresar a sus lugares de origen.
De acuerdo con Human Rights Watch, las personas cubanas representaron el grupo más numeroso entre quienes fueron enviados a México, con al menos 4 mil 353 deportaciones registradas durante el periodo analizado.
Varias de las personas expulsadas habían vivido durante décadas en Estados Unidos; algunas llegaron siendo menores de edad y construyeron ahí su vida familiar, laboral y económica.
El informe indica que muchas deportaciones ocurrieron tras operativos y detenciones realizadas en centros de trabajo, retenes o durante citas migratorias; además, las personas fueron trasladadas a centros de detención donde, según los testimonios recopilados, permanecieron incomunicadas o con acceso limitado a abogados y familiares.
La organización afirmó que la mayoría de las personas entrevistadas no recibió información clara sobre el proceso migratorio que enfrentaban ni tuvo oportunidad de impugnar judicialmente su expulsión hacia México.
Human Rights Watch también describió condiciones severas dentro de centros de detención migratoria en Estados Unidos y las personas entrevistadas denunciaron hacinamiento, falta de camas, temperaturas extremadamente bajas, escasez de alimentos y dificultades para acceder a medicamentos o atención médica.
Entre los casos documentados aparecen personas con enfermedades crónicas, padecimientos cardíacos, diabetes y problemas de salud mental; también, algunas aseguraron que dejaron de recibir tratamiento durante la detención o después de ser expulsadas a México.
El informe recoge testimonios de personas cubanas que afirmaron haber perdido contacto con familiares en Estados Unidos tras las deportaciones; otras señalaron que fueron enviadas a ciudades mexicanas sin dinero, sin documentos de identidad y sin pertenencias personales.
Human Rights Watch advirtió que muchas de las personas deportadas quedaron en una situación de “limbo migratorio” en México.
Asimismo, la organización señaló además que varias personas deportadas expresaron temor de regresar a sus países de origen debido a persecución política, violencia o riesgo de represalias.
En el caso de ciudadanos cubanos, algunos afirmaron haber participado en protestas o tener antecedentes de vigilancia estatal en la isla.
El informe refiere que las deportaciones hacia México podrían contravenir obligaciones internacionales en materia de derechos humanos y protección internacional, particularmente el principio de no devolución, que prohíbe trasladar personas a lugares donde puedan enfrentar riesgos graves para su integridad o seguridad.
Human Rights Watch pidió al gobierno estadounidense suspender las expulsiones de personas extranjeras “hacia terceros países sin garantías procesales” y transparentar los acuerdos migratorios establecidos con México.
También solicitó al gobierno mexicano garantizar protección, acceso a servicios y alternativas de regularización para las personas afectadas.










