CULIACÁN, SINALOA.- Cuando una familia enfrenta la incertidumbre de tener a un ser querido hospitalizado, contar con un plato de comida y una mano que acompañe puede representar un momento de alivio. Con este sentido humano, el Sistema DIF Bienestar Culiacán continúa acercando apoyo alimentario y atención directa a quienes más lo necesitan.
A través del programa de comedores comunitarios Alajibua, la presidenta municipal Ana Miriam Ramos Villarreal, acompañada por el director del Hospital Civil de Culiacán, Dr. Everardo Quevedo, y el director general del DIF Culiacán, Lic. Cirilo Celis Acuña, llevó alimento caliente a familiares de pacientes internados en este nosocomio.

Durante la jornada fueron distribuidos 110 platillos calientes, consistentes en machaca mexicana con verdura, frijoles refritos con queso fresco, tortillas de maíz, agua de jamaica y agua natural, brindando a las familias un apoyo que busca atender una necesidad básica mientras permanecen a la espera de noticias sobre la salud de sus seres queridos.
La presidenta municipal destacó que estas visitas permiten al Ayuntamiento y al Sistema DIF conocer de manera cercana las necesidades de las familias, escuchar sus historias y, a partir de ello, identificar otros apoyos que puedan contribuir a mejorar sus condiciones durante momentos de vulnerabilidad.
“El día de hoy trajimos machaca con verdura, frijolitos, queso, sus respectivas tortillas y agua de jamaica La semana pasada estuvimos en el Hospital General, donde llevamos cena, porque hemos estado preguntándole a la gente qué es lo que más necesita en los momentos en que se encuentran esperando noticias de sus familiares que tienen internados”, expresó.

Ramos Villarreal señaló que la atención social no solamente consiste en entregar un apoyo, sino en estar presentes, escuchar y acompañar a las personas cuando atraviesan circunstancias difíciles.
En este sentido, el programa Alajibua mantiene una ruta semanal por los principales hospitales de Culiacán, donde brinda desayunos, comidas y cenas a familiares que permanecen en espera de sus pacientes.
Además del apoyo alimentario, el programa permite detectar necesidades específicas y gestionar o canalizar otros apoyos, entre ellos medicamentos, estudios clínicos, despensas, aparatos ortopédicos, cobijas, colchonetas y otros insumos, de acuerdo con las condiciones de cada familia.

De esta manera, el Gobierno de Culiacán y el Sistema DIF Bienestar refrendan su compromiso de mantener una atención cercana y sensible, entendiendo que detrás de cada persona que espera afuera de un hospital existe una historia, una preocupación y una familia que también necesita ser escuchada y acompañada.











