CHINA.- Las autoridades chinas intensificaron este viernes las operaciones de rescate tras el terremoto de magnitud 7 que sacudió anoche la región del Tíbet, en el oeste del país, y que ha dejado al menos 16 muertos y 54 heridos, según el último balance difundido por la agencia oficial Xinhua.
La nueva cifra de heridos supera los 32 comunicados durante la madrugada, cuando las autoridades también informaron de once personas en estado grave y de más de 300 hogares con viviendas derrumbadas o dañadas.
El Ministerio de Gestión de Emergencias elevó del nivel IV al III la respuesta nacional por el desastre, dentro de una escala de cuatro niveles en la que el I representa la máxima gravedad, y envió a la zona un equipo encabezado por el director de la Administración Sismológica de China, Wang Kun.
Xi advirtió de las dificultades que plantean la elevada altitud de la zona, las bajas temperaturas y las posibles réplicas, mientras que el primer ministro, Li Qiang, pidió reforzar la vigilancia sísmica y prevenir desastres secundarios.
Las autoridades movilizaron a centenares de rescatistas y equipos sanitarios hacia las localidades afectadas, mientras que más de 1.600 personas participaban en las labores de emergencia en el condado de Baqing, según medios oficiales.
También se enviaron tiendas de campaña, mantas y otros suministros básicos para atender a los damnificados.
El seísmo se produjo el jueves a las 22:33 hora local (14:33 GMT), con epicentro en el condado Baqing, perteneciente a la ciudad de Nagqu, en la región Tíbet y a una profundidad de diez kilómetros, según el Centro de Redes Sismológicas de China.
En enero de 2025, otro terremoto de magnitud 6.8 registrado en el condado tibetano de Dingri causó al menos 126 muertos y cuantiosos daños materiales. (EFE)











