ESTADOS UNIDOS.- El senador republicano por Carolina del Sur, Lindsey Graham, uno de los aliados más férreos del presidente Donald Trump, murió la noche del sábado a los 71 años de edad como consecuencia de una “breve y repentina enfermedad”, según informó su oficina en un comunicado publicado en redes sociales.
“La familia agradece las oraciones en este momento y pide privacidad durante este período increíblemente difícil”, concluye el comunicado sobre la muerte de Graham, senador desde 2003 e incluso precandidato presidencial en 2016 desde una plataforma crítica con la figura de Donald Trump, a quien acabó declarando finalmente su lealtad absoluta, como otros tantos potenciales rivales republicanos.
La muerte de Graham, que desempeñaba el cargo de presidente del Comité Presupuestario del Senado, representa una conmoción para el ala neoconservadora del partido Republicano -el senador había aparecido en público el viernes durante una visita a Ucrania- y queda por ver su impacto en la composición de la cámara alta, donde los republicanos tienen una mayoría muy ajustada.
En junio, Graham derrotó a varios contrincantes en las primarias para asegurarse la nominación para un quinto mandato en el Senado. Los republicanos de Carolina del Sur ahora deben encontrar un candidato sustituto.

En cualquier caso, y sin llegar a formar parte de la Administración como tal, Graham representó su verdadero rol como uno de los principales exponentes estadounidenses en política exterior. De marcado carácter belicista, el senador fue una de las voces republicanas más favorables a la intervención militar en Irán, como defendió en su momento la invasión de Irak.
Graham, además, era también un aliado incontestable de Israel, como demuestra el hecho de que el presidente del país, Isaac Herzog, el ministro de Exteriores, Gideon Saar, y el ultranacionalista ministro de Seguridad del país, Itamar ben Gvir, fueron los primeros líderes internacionales en dar sus condolencias. “Un faro de claridad moral”, le describió el jefe del Estado israelí, “al que estaremos eternamente agradecidos”.
De hecho, el pasado mes de marzo, Graham apostó por enviar una misión para tomar la isla iraní de Jark. “Lo conseguimos en Iwo Jima”, llegó a decir, en referencia a la batalla de la II Guerra Mundial en la isla japonesa, ahora llamada Ioto, “podemos conseguirlo aquí”; comentarios que le valieron las críticas incluso de su propia bancada republicana en el Congreso.
Por su parte. el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró sus condolencias por la muerte de Graham. “El senador Lindsey Graham, una de las personas y senadores más extraordinarios que he conocido, falleció. Siempre estaba trabajando y era un verdadero patriota estadounidense. Lo echaremos mucho de menos”, manifestó Trump en un escueto mensaje en su plataforma Truth Social.
(Con informaciones de Europa Press)