
Michoacán.- La Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán aseguró que la explosión de un vehículo frente a las instalaciones de la Policía Comunitaria de Coahuayana el pasado 6 de diciembre, que dejó un saldo de seis muertos y 11 heridos, fue provocada por un artefacto explosivo activado a distancia, lo que revela las tácticas empleadas por grupos criminales en la región.
“La investigación se trae desde Michoacán, hemos ubicado los rostros de quienes pudieron haber accionado mediante un dispositivo a larga distancia la posible dinámica de este hecho lamentable”, dijo a medios el fiscal de Michoacán, Carlos Torres Piña.
“Por la fricción que hay en la zona, es evidente que pudo haber sido del grupo de Jalisco contra la policía de la comunidad de Coahuayana”, añadió en alusión al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La detención se realizó tras un operativo conjunto de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano en la comunidad de Chamila, perteneciente al municipio de Ixtlahuacán, en la franja limítrofe entre Colima y Michoacán.
Torres Piña señaló que las seis personas detenidas en Colima son procesadas “por el momento” por agredir a las fuerzas federales y portación de armas y explosivos, y que se mantiene la comunicación con las autoridades ministeriales en la entidad vecina.
De acuerdo con la Fiscalía de Colima, las investigaciones continúan para determinar si los detenidos tienen un vínculo directo con el atentado registrado en Coahuayana, donde fue utilizada una camioneta cargada con explosivos que estalló frente a la comandancia de la Policía Comunitaria.
Según la versión pública de las indagatorias, el vehículo ingresó a la zona por la carretera federal que conecta a Colima con el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán. La unidad transportaba explosivos ocultos entre cargamentos de plátano y fue colocada frente a la plaza principal de la cabecera municipal, donde detonó cerca del mediodía del 6 de diciembre. La onda expansiva alcanzó edificios, automóviles y viviendas cercanas.
El ataque dejó seis personas fallecidas, entre ellas el conductor del vehículo y varios civiles que, posteriormente, fueron identificados en su mayoría como policías comunitarios.
En un primer momento, la Fiscalía General de la República (FGR) clasificó la explosión como un “acto terrorista”; sin embargo, poco después rectificó su postura y señaló que se trató de un hecho de violencia vinculado con la delincuencia organizada, en el que se emplearon artefactos explosivos.
El Gobierno de Michoacán tiene en Coahuayana elementos de la Guardia Civil, que operan en coordinación con la Guardia Nacional, Ejército Mexicano y la Marina.
La Secretaría de Marina identificó que en la costa de Michoacán hay una fuerte confrontación entre las Policías Comunitarias de Aquila y Coahuayana con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por el control de las rutas del tráfico de drogas.
Desde el 10 de noviembre, el gobierno federal ha reforzado la seguridad en Michoacán tras el asesinato del entonces alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, quien fue atacado el pasado 1 de noviembre durante un acto público por el Día de Muertos.
(Con información de EFE y Aristegui Noticias)










