
ESTADOS UNIDOS.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó este viernes de agitador y “quizá insurgente” al enfermero Alex Pretti, que murió el 24 de enero por los disparos de un agente de inmigración en Minnesota cuando Pretti se encontraba arrodillado en el suelo y reducido por varios miembros de seguridad.
“El agitador y, quizás, insurgente Alex Pretti ha perdido mucho valor tras el video recientemente publicado”, escribió el mandatario estadounidense a través de su red Truth Social, en reacción a un vídeo difundido recientemente de un altercado del enfermero con un grupo de uniformados y que fue grabado 11 días antes de su muerte.
En las imágenes se puede ver cómo un grupo de al menos cinco agentes federales, fuertemente armados, sujetan a Pretti y lo tiran al suelo, después de que el hombre les grita insultos, golpea uno de sus coches y rompe una de las luces traseras.
Los agentes en el vídeo lanzan gas lacrimógeno y balas de goma hacia los manifestantes y, eventualmente, sueltan a Pretti, se montan de nuevo en las camionetas y se desplazan fuera de la zona.
En declaraciones a la cadena CBS News, el abogado que representa a la familia de Pretti confirmó que el hombre, quien trabajaba como enfermero en la unidad de cuidados intensivos para el Departamento de Veteranos, había sido “agredido violentamente por agentes de ICE” una semana antes de que fuera tiroteado.
“Nada de lo que sucedió una semana antes puede justificar el asesinato de Alex a manos de ICE”, agregó el abogado.
Para el presidente, la acción de Pretti “fue una muestra de abuso e ira, a la vista de todos, desquiciado y fuera de control. El agente del ICE estaba tranquilo y sereno“.
Las acusaciones de Trump contrastan con las de diversas organizaciones nacionales e internacionales y políticos que acusan precisamente a los agentes de inmigración de cometer abusos y de extralimitarse en sus funciones.
Pretti es el segundo civil que muere a manos de los agentes del Estado desde que el Gobierno Trump inició su operativo en Minneapolis, una ciudad gobernada por políticos de la oposición demócrata. La estadounidense Renée Good, de 37 años, fue también tiroteada por un agente de ICE el pasado 7 de enero, provocando una oleada de protestas en la ciudad.
