ESTADOS UNIDOS.- Agentes federales de Estados Unidos mantuvieron contactos con Joaquín Guzmán López durante las negociaciones previas a su entrega, en las que, según fuentes familiarizadas con la operación, le plantearon que podría obtener un mejor trato judicial si aportaba pruebas relevantes o facilitaba la captura de otros integrantes del Cártel de Sinaloa.
La información fue revelada por el periodista Keegan Hamilton en Los Angeles Times, citando fuentes que conocen el trasfondo de las operaciones.
De acuerdo con esas fuentes, las autoridades estadounidenses procuraron no dirigir directamente las acciones del hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. No obstante, le habrían transmitido qué tipo de cooperación podría ser considerada favorable dentro de un eventual acuerdo con la justicia.
La versión sobre el traslado de Zambada
Según los documentos presentados por la defensa de Zambada, el 25 de julio de 2024 Guzmán López organizó una emboscada para llevar al histórico líder del Cártel de Sinaloa a Estados Unidos.
La captura de Ismael “El Mayo” Zambada representó el arresto de uno de los principales líderes históricos del Cártel de Sinaloa, quien durante décadas logró evadir a las autoridades mexicanas y estadounidenses manteniendo un bajo perfil. Diversos reportes periodísticos documentaron que recurría a constantes cambios de ubicación y a medidas de seguridad para evitar ser localizado.
Finalmente, Zambada fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el juez federal Brian M. Cogan, luego de declararse culpable de los cargos formulados en su contra. Además, se le impuso una orden de decomiso por 15 mil millones de dólares.
Tras conocerse la resolución, autoridades del Departamento de Justicia señalaron que la condena pone fin a la trayectoria criminal de uno de los principales líderes del narcotráfico y destacaron que el resultado fue posible gracias a la operación que culminó con su entrega a las autoridades estadounidenses.










